miércoles, 27 de agosto de 2014

Regreso con verdades

Bueno, parece que alguien al fin tiene algo para decir. Muchas cosas han pasado, la gran mayoría insignificantes, pero necesitan de alguna manera estar indexadas en alguna parte. Y qué mejor que usarlo de excusa para volver, después de tanto tiempo.
Es complicado comunicar cuando tenés pocos problemas, porque al llevar un ritmo suave, los pensamientos están cómodos y no sienten el hermetismo que los lleva a querer salir. Por eso también se pierde la noción del presente con lo que va sucediendo, sin poder ordenar cronológicamente los hechos vividos. Además los cambios son muchísimos, a nivel mental pero profundo, más allá de lo que pudiera ser notorio. Lo único difícil es entender que nada va a ser igual a como era antes, aceptando que esta nueva forma quizá también traiga buenos resultados.

Hay determinados tópicos que tienen su valor conceptual para poder llegar a adquirirlos. Se puede decir que, a cuanto mayor sea ese valor, mayor será el número de trabas en el camino para su adquisición total. Entonces, al realizar un esfuerzo como para conseguir uno de bastante jerarquía, si el resultado es negativo, la herida emocional puede causar problemas.
Con la explicación anterior, se puede decir que, para estar cómodo, se intenta ir hacia esfuerzos menores con mejores probabilidades de adquisición. Lo malo de esto es que se empieza a perder valor propio, así como también el aburrimiento toma protagonismo en el 90% de los casos. Nunca se puede encontrar un equilibrio, a menos de que se cree una mentira base como para no perder valor.
Aclarado esto, se puede seguir con el hecho de que es posible juntar tópicos de valores accesibles, en paralelo. Esto también ayuda a evitar el aburrimiento, pero puede llegar a ser peligroso. Ahora bien, al fracasar enormemente con el de jerarquía, se tuvo que mudar hacia otros para no recibir el golpe emocional. Sería una especie de escudo, siempre buscando el bien personal e individual.
Conste que no es conformarse, en realidad son como una especie de metas. Están las primeras, que son las más desgastantes y que casi nunca concluyen de una forma positiva. Y las segundas, que en realidad son más por capricho y no requieren tanto sacrificio. Casi siempre las últimas tienen un agregado propio de dificultad, como para aumentar la diversión.
En este campo, se puede resolver que: en ningún momento se busca algo real, solamente se trata de alimentar la mente, de ejercitarla, de poder superarse. No basta con tener un , tiene que haber tres no y un otra vez. Porque de eso se trata también, al no entregarse y permanecer individual, de construir una cadena de objetivos. Éstos son alcanzados mediante los recursos que más le sientan cómodo, incluido la persuasión. En este caso no hay límites, sino la suciedad mental.

Creo que hasta acá es suficiente, queda resto para otra ocasión. Los distintos personajes siguen cumpliendo sus funciones con total normalidad, se está buscando que estén ocupados.

domingo, 25 de mayo de 2014

Primera sesión

P: -Contame, ¿qué te pasa?-
Y: -Tengo bronca, estoy frustrado, fastidiado, no sé qué me pasa.-
P: -Principalmente, ¿por qué razón?-
Y: -No sé qué hacer de mi vida, no encuentro una motivación para hacer algo, nada. Ya no quiero estar más acá adentro encerrado todos los días, pero no sé de qué manera cambiar el presente.-
P: -¿Es sólo eso?-
Y: -No, también es por otras cosas que se sumaron. No puedo tomarle tan rápido afecto a una persona, siempre me pasa lo mismo y termino haciéndome la cabeza.-
P: -¿En qué sentido? Explayate.-
Y: -O sea, por ansioso. Todavía no me contesta desde ayer, pero tranquilamente puede contestar. Eso es, y me pongo a pensar en todas las posibilidades del por qué no lo hace.-
P: -Pero, ¿qué vínculo tenés?-
Y: -Ninguno, ni siquiera la conozco. Pero no sé, simplemente no lo sé. No puedo entender por qué me pongo así, ya no aguanto.
P: -¿Le volviste a hablar?-
Y: -Sí, y nada. No hubo respuesta alguna. Todo esto más lo anterior me está comiendo la cabeza.-
P: -¿Y qué derecho tiene de responderte?-
Y: -Ninguno… pero me afecta. No sé por qué soy así.-
P: -Ya te encariñaste. A mí punto de vista, es demasiado pronto. Y por lo visto, en realidad ese es el punto clave que desencadena todo lo demás. Porque estoy seguro de que si ya te hubiera dado señales de vida, el resto sería más ameno.-
Y: -Tal vez. No lo sé. Tengo miedo de que no lo haga nunca más.-
P: -Pero, recién empieza. No te desesperes, no sabés tanto como para estar seguro que no quiere hablarte. Quizá tenga cosas que hacer, quizá su manera de responder no sea igual a la tuya. Tratá de tener un poco más de paciencia.-
Y: -Está bien, es que es difícil por el ritmo que tenía. Me es raro que esté pero no para mí. Y ya sé que no soy nada, que ni siquiera la vi, pero me llegó. Me llegó sin querer, no lo planeé ni nada.-
P: -Tu problema es no poder esperar, querer todo ya. Las personas no son iguales a vos, tienen sus tiempos. Y si de verdad no lo quiere hacer, no te preocupes que no será ni la primera ni la última. Tranquilo, tenés que aprender a poder estabilizar tus pensamientos. No siempre es igual, pueden pasar muchas cosas y no es tu deber sacar conclusiones o hipótesis. ¿Está claro?-
Y: -Sí.-
P: -Bueno, me parece bien que hayas manifestado todo esto. La próxima que sea más seguido, ¿sí?-
Y: -Está bien, gracias.-

lunes, 19 de mayo de 2014

Resumen de las 5

Creo que llegó la hora de hacer lo correcto. No más vueltas, es momento de anunciar lo siguiente: necesito salir de acá. Todos los días lo mismo, encerrado, es aún más aburrido que situaciones pasadas. Se puede hacer algo al respecto, pero he aquí otra cuestión: no hay seguridad.
Resumiendo un poco, tomar una decisión firme se complica mucho este último tiempo. Culpa de la edad, ya que significa un giro brusco hacia un camino sin certeza, donde lamentablemente hay mayor tendencia a resultados negativos. Es como si estuviera aguantando, hasta que algún hecho suceda de repente y estimule al cerebro para accionar en reacción. Algo complicado, desde luego.
Nunca hablé sobre irse del país, y la verdad es que no estaría nada mal. Empezar de cero, ser otro, no morir en la calle, cosas positivas a simple vista. Fácil no, ni adentro ni afuera. Tal vez sea la manera más caballerosa de morir la que se elige.
Sin hacerlo muy extenso, voy a intentar hacer una lista de cosas para realizar en un futuro cercano. Y recién ahí voy a poder volver a vivir otra vez.

viernes, 9 de mayo de 2014

Intento de nota 1

Quedarse inmóvil frente a una pantalla inerte, mirando hacia abajo, y saturado de pensamientos, es uno de los estados que aumenta el odio a sí mismo. No poder separar los canales de la mente, por la ansiedad que se siente al encontrarse en una situación aberrante, llena de la mismísima nada, también ayuda a ese odio. Nada tira de un lado o del otro, estática pura. Usar en este momento una parte del cerebro para transmitir, es simplemente suerte.
Así como me parece erróneo forzar una inspiración, inhibirla también. Muchas veces uno se ve obligado a guardarse sus momentos cúlmines de creatividad, por razones varias, y lo que se logra es perder poco a poco su habilidad de crear, dando por sentado que el lapso de espera entre dos momentos de inspiración será más extenso.

Cambiando de tema, se nota mucho la diferencia en cinco años. Por lo menos de esta época, ningún mecanismo mental funciona igual que antes. Hay cosas que avanzaron y otras que retrocedieron, y cosas que directamente son distintas. También se agregaron y eliminaron varios aspectos, dentro de lo relativo: buenos y malos. En fin, todos esos procesos no dejan de producir sorpresas ínfimas cuando se los piensa.
Necesitaría inventar, contar la nada no sirve mucho, describirla tampoco. Pero al menos así se puede mentir, que sirve para poder seguir adelante sin tener que empezar. Y me refiero, a empezar algo nuevo de cero otra vez.

miércoles, 23 de abril de 2014

Más mierda

Después del gran fracaso anterior, lo único que me queda en claro es que hay que ser constante en el tema. Servirá de experiencia, como el resto de las cosas. Pero bueno, vamos otra vez.

En esta oportunidad quería expresar mi odio profundo hacia las personas que de un día para el otro hacen cortocircuito y dejan de mantener una idea o sentimiento. Y decir que, si hubieran escuchado en el momento, no estarían como están ahora. Ojo, no me afecta en lo más mínimo, al contrario, lo disfruto como a un partido de fútbol en HD.
Haciendo hincapié en este tema, me puedo retrotraer a aquella época donde todo era color de rosa, ponele. Ahora voy a hacer una pausa, para poder volver a revivir recuerdos pasados.

No hace tanto, aparecía una imagen angelical, con rasgos humanos, que aparentaba traer paz para el individuo en cuestión. Pero sin notarlo, ésta le jugó una mala pasada y vació su alma, hasta el punto de la pérdida del ser íntegro. Todo fue en cuestión de semanas, las cuales nunca olvidará. La persona murió, naciendo consigo una nueva víctima del "te ilusiono y me voy".
Es frecuente escuchar de casos como el anterior, pero pocos lo exponen por temor a la vergüenza pública. Aunque pensando un poco, vergüenza es ser el victimario en este asunto. Si conocés a alguien que lo padezca y sentís que tenés el poder para ayudarlo, hacelo. Te lo va a agradecer siempre.

Cambiando de tema, quería actualizar un poco la información. Esta versión, al parecer, vino con cambios internos. Demasiados, a corto y largo plazo. Los primeros están moviéndose en este instante, adquiriendo una forma que asusta; nunca imaginé pensar y actuar de la manera en que hago ahora mismo.En fin, no es tan sorprendente pero es un poco extraño.

Y para terminar esta mierda, porque se puede apreciar que ya no es igual al principio, una retórica:¿Alguna vez contaste las veces que moriste para poder volver a nacer?

miércoles, 16 de abril de 2014

Actualización anual

Hoy es, relativamente, el mismo día que ayer. Hoy, también, puede ser el mismo día que mañana. En sí, un día diferente para cada persona que habita este pequeño gran planeta, por millones de motivos y razones específicas, que no importan en este momento. Pero hoy, la persona íntegra que narra este evento, tal persona, tiene una celebración.
No es costumbre, aunque esta vez se rompe la rutina anual. Festejar una fecha que sólo está asentada en el fondo del alma, una fecha que no corresponde a nadie más sino a . A pesar de que no esté muy de acuerdo, porque convengamos que cumplir un ciclo anual de vida no te da supérpoderes, hoy estoy haciendo un pacto entre mis seres interiores y decidí tomar partida en el asunto.
Me refiero a que me alegra, un poco, que haya llegado este día. Sin embargo, la lucha entre el pensamiento anterior y el original continuará hasta el final. Porque es muy difícil sacarse una idea de la cabeza, se complica expresar lo complejo. Ya hasta no puedo desgranar lo que quiero transcribir, la batalla comenzó.
Una pelea entre un año saliente y uno entrante, donde los cambios radicales pueden aparecer. No es para tomar de excusa, obvio. Simplemente aclaro lo tedioso que me resulta contar algo que se debate entre varios yo, alojados en mi mente.
Una última confesión, como para que no sea pobre. Radio, yo tengo que poner una radio

Nota: Una persona necesita (hablo por mí) 2 meses para incorporar cosas vividas en el presente. Por ende, si me pasa algo en el mes 1, ese algo estará dentro completamente en el mes 3. Esto mismo se traslada (a medida), con el tiempo de vida, para obtener un parámetro inteligente de la persona. Ahora bien, al modificarse de la teoría original, parte de una base en la que dice "Una persona tiene noción de lo que vivió, en un momento determinado, 2 meses exactos después; simple sería, recién pasados los 2 meses de su aniversario, lo incorpora dentro de sí".

Nada que decir, nada que contar.
Nada que pensar, nada que sufrir.
Nada, nada más que morir.
Morir para poder vivir.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Resumen extenso

¿Por dónde empezar? Es difícil. Todavía más cuando hace meses que no se frecuenta expresarse por acá. Y, también, cuando pasan muchas cosas juntas en ese tiempo, por ende, va a ser extenso esta vez. Igual, como siempre, voy a intentar desmenuzar el contenido e ir sólo a los de mayor relevancia.

Terminé una etapa donde se ponen muchas cosas en juego, pasó todo muy rápido. Creo que me gustaría poder revivir cada uno de los 7 años vividos en ese lugar, con toda la gente que vi pasar, y la que se quedó conmigo hasta el final.

Saldé una deuda con mí mismo, ya puedo estar casi tranquilo. Va a ser complicado no verles las caras este año, ya los estoy extrañando. Estaba más con ellos que en mi propia casa.

En fin, voy a tomarme el lujo de no pensar tanto si está bien o mal redactado, etc. porque la verdad en este momento todo es 100% sentimiento.

Así que hoy lo lamento, va a ser como salga.

A todo esto anterior, ya venía una mudanza previamente estipulada, real. Pero sin fecha aclarada, aunque se sabía que en algún momento iba a llegar. De hecho, llegó.

Nunca estuve a favor, lo reconozco, y tiene sus por qué. Volver al lugar donde empezaron los fantasmas, que luego iban a invadir mi mente, no es muy agradable que digamos.
Ya saber que se acercaban los días finales y no había vuelta atrás era torturador, no quería abandonar un lugar que me brindó independencia, amor, pureza. Lo voy a extrañar, así como extraño mi verdadera casa; son lo único que puedo extrañar. Este lugar nunca lo extrañé.

Por hoy, no queda agregar nada, no es algo específico. Cuestión, voy con el próximo tópico.

Me causa gracia y dolor a la vez.

Un mes de actividad, otro de inactividad. Un mes de amor, otro de desamor. Que idiota fui, por Dios. No pude ser tan ciego, creer que iba a ser tan fácil una relación con esa persona. Fue nada, fue lindo, pero también me dejó muy mal, como en el invierno pasado. Aunque, esta vez, el tiempo de desaparición reconstructiva duró menos.
Uno puede entender las razones de una persona, pero no sus actitudes. Y eso fue lo que más me pegó, porque al final cuando uno más bueno es, más lo cagan.


Bueno, contemos algo positivo che. Porque sino parece que todo está mal cuando no es tan así. Ahí va.


Ya estamos en la última instancia, ya casi termino algo que me gusta. Ah claro, también pude concretar un nuevo instrumento. Y dos recitales en camino, ¿algo mejor que eso?

Tener, ojo acá eh, los mejores amigos del mundo, que nunca lo van a saber hasta que lean esto; pero por más que sea un idiota con ellos, saben, sin querer, que así son las cosas. Y tener unos compañeros hermanos, que nunca voy a olvidar por más que no nos veamos más.

Seguro se me pasó alguna que otra cosa, pero esto sucede por abandonar sin querer y regresar con todo. Más adelante viene profundo, parte por parte, y bien redactado.
Y me olvidaba, en menos de un mes hay cumpleaños... espero sea feliz.

jueves, 13 de febrero de 2014

Desesperación de emoción breve

Nunca llegué a este punto, estoy asombrado de mí mismo. La inestabilidad alcanza niveles superlativos, haciendo que tome decisiones equivocadas. Éstas mismas incrementan el desequilibrio interno, creando un caos colateral. En pocas palabras se podría decir que no estoy bien.
Más allá de mi propia naturaleza, hay razones concretas por las cuales se empuja hasta acá. Y dentro de ellas, aparece la más importante, una preocupación sentimental.
Básicamente, no qué tengo que hacer. Tampoco sé nada sobre la persona, no puedo saber si vive, si está cerca, si está bien. Tampoco sé si entre nosotros está todo como siempre, me hace añicos pensar en eso.
Lo único que sí sé, y muy bien, es que estuve esperando fielmente, con o sin recaídas emocionales, pero firme. Ansiando con el día en que por fin esté a centímetros de su ser. Y que lo que siento es fuerte, real. Por eso modifica mi comportamiento el hecho de que no sepa.
Parecerá un poco pobre, pero escribiendo me alivio un poco.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Un nada veraniego

Me gusta estar solo. La tranquilidad de la soledad hace que me recargue, aunque parezca irónico. Poder pensar en armonía, relajar sin preocupaciones, y dejar que pase el tiempo, me da paz.
No necesito hacer mucho, con liberar la cabeza es suficiente. Crear una imagen en blanco y después modificar de a poco, según las variaciones del momento, es la actividad de mayor carga. A pesar del calor, siempre hay una manera de mantener una línea constante de meditación. Lo más común es dejarse llevar por el ruido de un ventilador, hasta que empezás a soñar despierto.
Puede que sea repetitivo, pero cuando lo siento y necesito expresarlo, tengo que hacerlo sin filtrar demasiado. Por eso, tal vez, cosas así ya habrán existido, aún sabiendo que no se puede escribir lo mismo dos veces.
No quiero ser extenso porque no es menester hoy, sólo algo como para mantener viva la ilusión del escritor.

martes, 26 de noviembre de 2013

Volver

Siempre es bueno volver. Más que nada, porque significa retomar las cosas, enlazarte con lo que por alguna razón dejaste momentáneamente. Es cierto, no se puede estar pendiente todo el tiempo de un solo eje, los descansos son la parte más importante de una rutina sana. Y heme aquí, intentando expresarme nuevamente.
Últimamente noto que hay muchos cambios, dentro de ellos, existe un pensamiento acerca de lo que sería el dinero, comúnmente llamado plata. Hay un modelo itinerante, que persiste con la idea de conseguir toda la plata posible, considerando que así un ser humano es feliz. Y en verdad, estoy totalmente en contra.
El dinero no sirve para absolutamente nada, más sino que destruir lentamente al individuo. Porque crea un poder en él extremadamente enorme, y se sabe y conoce que una persona pierde su juicio con algo tan grande sin ningún control. La ambición del ser humano obviamente ayuda a todo esto. Pero el estímulo sin dudas, viene de más arriba.
Lamentablemente, la manera actual de vivir se basa en una moneda con motivo de conseguir casi el total de lo que existe para el consumo, ya sea bienes, servicios, etc., etc.; por ende, pareciera que el consumo masivo entonces es algo divino, o se ve bien. Pero cuando perdés la noción de lo que en verdad es la plata no más que un simple papel pintado y lo elevas tanto, más allá de tu vida, y la de los demás, se convierte en algo nocivo para la humanidad (ni hablemos del planeta en donde vivimos).
En fin, breve sin detalles para no llegar tarde. ¡Qué lindo se siente volver!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Ganas, no

Ahora mismo me encuentro sin ganas de nada. Es como si de vez en cuando necesite resetearme y volver a la nada misma. No quiero estudiar, no quiero ver la tele, no quiero hacer lo que me gusta ni tampoco lo que me desagrada. Bastante fastidioso, sí. No encuentro la manera de salir de este proceso antes de que culmine. Porque no es para siempre, pero el tiempo mientras es insoportable.
Me quedaría mirando el cielo todo el día, observando las nubes y el resplandor del sol por la tarde. A la noche, la belleza compartida entre la Luna y las estrellas. Ese sería mi itinerario en estos momentos, pero no puede ser así. No debería, por las obligaciones. Entonces, es ahí cuando la irritabilidad comienza a crecer.
La mezcla furtiva entre azul y verde de la naturaleza me calma, aunque esté predestinado a cultivar ira. No se puede negar que es molesto tener que pasar por estos cambios, por hechos irrelevantes, cada un tiempo determinado. Ya no sé cómo hacer para pararlos. 
Se me complica transmitir lo que me pasa, me está realmente fastidiando. Tendría que dejar de forzar la recuperación y ver mi cable a tierra.

lunes, 21 de octubre de 2013

Descargo con recuerdo

No me gusta forzar la inspiración, sería un resultado mentiroso, casi ficticio. Si no siento que tengo que hacer algo, no puedo obligarme a hacerlo, y es por eso que a veces los tiempos de inactividad varían. Pero cuando se está en el área de actividad, las cosas que resultan son bastante significativas.
Pude demostrar el famoso dicho "Si querés, podés", aunque es muy exhaustivo. Toda la energía positiva acumulada también hace mal. Era como si cualquier pensamiento negativo o neutro quedara relegado, y amplifique constantemente los positivos, saturando la mente a un nivel en el que empezás a sentir mucha presión. Estás muy bien, pero es demasiado peligroso
Por un lado, podés hacer lo que se te ocurra. Por otro lado, el desgaste físico-mental es altísimo, consumiendo por completo todos los recursos. Ni hablar de ansiedad, hiperactividad, insomnio, etc. también. 
Después de pasar por la prueba, tenés dos opciones inmediatas: la depresión abismal o la alegría inmensurable. Cuando te toca la segunda, cumplís con el objetivo. Tampoco es que dure mucho tiempo, es un pico con tendencia al infinito que va decayendo a medida que pasan las horas. Difícil de demostrar gráficamente, pero fácil por comportamientos únicos.

Algo totalmente ajeno a la situación, hoy es 21. Hoy, también, soñé una normalidad que, precisamente hoy, ya no existe desde hace meses (no quiero ni contarlos).
Mi subconsciente a través del inconsciente me recuerda de vos. Hasta siempre.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Equivocado de amor

Si pudiera retroceder el tiempo, 
Me hubiera equivocado igual con vos.

Equivocado de amor
Por supuesto volvería a fallar con tal de pasar un ínfimo tiempo feliz con vos.

Así como fue, fugaz pero real, 
Trastabillado por doquier e inhibido por ya sabemos quién.

No me arrepiento de nada, ni cargo con culpa por cometer errores, 
Estoy seguro de que algún día ambos seremos los mejores.

Sobre vivir y sufrir, tenés más chapa que yo, 
En un rincón siendo mínimo te admiro un montón.

No espero, a partir de ahora, 
Pero si sabés de lo que hablo, no te olvides de lo que soy.

Me siento un estúpido, seguro ya encontraste algo mejor, 
Los celos que tengo no deberían lastimar el corazón.

Creo que me dejé llevar, entre la rima mediocre y la realidad, 
Lo de la casa fue verdad.

Voy a terminar con esto, 
Mientras leo asumo el papel de ridículo, como para no serlo.

Cada vez tengo menos ganas y más bronca, 
Si no exploto pronto tendré que hacerlo a la fuerza.

Por algo no inicio, y al parecer tampoco termino, 
Quiero parar pero es comprometido.

Hacer esto me relaja, pido disculpas si es demasiado, 
El sentimiento sigue intacto.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Pensamientos Automáticos: Ni Principio, Ni Fin

Inventar historias mientras estoy en soledad es mucho más que costumbre, es algo automático. Totalmente obsesivo y un poco enfermo, los relatos son muy extremistas.
Últimamente estoy perdido en mí mismo, no puedo expresarme ni por la escritura. Es muy irritante, me da mucha impotencia el hecho de que esté siempre negando todo. No me soporto más así, me cansé, me saturé. Quiero terminar con esto, con lo que me induce a producirme bronca eterna, y no sé cómo hacer.
Estoy carente de ideas, me fastidia tanto no tener una mísera motivación. Y aún así pienso, pensamientos automáticos. También historias extrañas, hipótesis o teorías irrelevantes, y pensamientos sobre emociones (éstos producen más dolor que alivio).
No me olvido que estoy solo, que únicamente de esa manera sale la locura. Yo y el universo (sin contar mis otros yo) somos los principales protagonistas de todo lo que sucede a partir de pensar. Ayer estaba pasando por un momento de muchas emociones y sensaciones juntas, sentí que me estoy volviendo loco. Supongo que no lo soy pero, en un instante de tiempo con algún factor desencadenante, puede que considere pensarlo dos veces.
Escribiendo (ni siquiera eso, porque a mano no sería igual) descubrí que me abro a más de la mitad (considerando al entero como el ser completo, sin secretos, etc. se podría decir que: la precisión de apertura de ser hablando llega a 1/4, y escribiendo a picos de 2/3. Haciendo la suma nos da 11/12, que a decimales es un valor cercano a 0,92, ese 1/12 o casi el 0,08 faltante entra en misterios, datos que nunca serán revelados. Nota: sólo se toma en cuenta dos aspectos básicos para la expresión que engloban al todo, para hacerlo más complejo se debería evaluar acciones y comportamientos que conlleven a alguna forma de expresión, definida o no). Por ejemplo, la explicación anterior no podría quedar plasmada en voz.
Tengo mucho para decir, pero no el canal en forma óptima para transmitir. A veces por más que escriba (como ahora) no digo nada, ni expreso algo.
Es difícil ser cambiante, nunca lográs entender tu funcionamiento.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Dato evidente

Si de sentimientos se trata, yo no exagero en ningún momento. Por eso, cuando escucho la música que tanto me gusta, no la estoy solamente escuchando, sino mas bien sintiendo. Las vibraciones que se provocan en mis oídos y pueden ser luego entendidas en el cerebro, van directo hacia un mar de emociones que me cambian por completo.
Puedo estar normal, escuchar algo y pegar un giro terrible. Generalmente, me pierdo. Empiezo a desconectarme del mundo, de la realidad. Voy más allá del todo, imagino y pienso cosas que seguro no se me cruzarían nunca por la cabeza sin la música. El cuerpo comienza a hablar por sí mismo: piel sensible a escalofríos, gestos varios de la cara (que casi siempre confunden a la gente del medio), alguna que otra lágrima por ahí, actos involuntarios, etc.
Emocionalmente hablando, queda en absoluto a disposición de lo que esté sonando. Es como un virus, maneja, gobierna y modifica, en este caso, los sentimientos a su antojo. Obvio que me dejo llevar, porque sin importar como vaya a sentirme, me encanta el hecho de drogarme con música
Ponerse los auriculares y trasladarse a otro plano, donde el resto no importa y a pesar de las diversas circunstancias que se puedan atravesar, me da libertad. Creo que no hace falta aclarar que en este estado, no estoy disponible. Y a eso quería llegar, me convierto en un ser inerte, carente de algún tipo de deseo en relacionarse en ese preciso momento con cualquier persona, no importa quién. 
Dejando esto en claro, sólo un par de cosas más. Una sería: no interferir con esta acción, probablemente tenga consecuencias graves en el interceptor. La otra: no hay una completa seguridad de que los actos mientras esté en mi mundo sean un cien por ciento reales, quizá en ese instante si, o tal vez no; redondeando la idea podría decir que, es una inestabilidad constante pero no responde a la consciencia, únicamente emociones.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Encuentro de grandes

Un grupo de amigos no distingue edades, épocas, y casi ni costumbres. Se pueden reconocer fácilmente, en cualquier espacio y tiempo.
Que lindo es juntarse con esas personas que compartiste tu vida por elección propia, destino tal vez. Observarlos pasando un momento de júbilo te llena el alma, aunque quizá no los conozcas. Pero interiormente te das cuenta de lo que ellos sienten, ese cariño mutuo.
Esas palabras justas, frases célebres ¿por qué no? Miradas jugadas, nada raro. Y tantas cosas particulares de cada uno, y cada conjunto diferente.
No importa el móvil de la reunión, porque en realidad son los protagonistas del hecho. Anécdotas infinitas, alguna que otra un poco deformada por razones varias, que no vienen al caso discutir en este instante. Ahora ellos son el tema principal, su encuentro.
Que va a ser, al fin y al cabo los amigos siguen una línea que puede ubicar gente diversa en el mismo lugar: despejarte la mente y reír un poco. Ver amigos unidos, charlando, pasando un buen rato, te alegra la vida. Y a eso quería llegar: a pesar de todo lo malo que pueda suceder, hasta por culpa de algún integrante del "grupo", la amistad colectiva termina sanando poco a poco las heridas. Esto es para todos ustedes, grupos de amigos; ojalá tenga la suerte y el privilegio de verlos nuevamente.
Y para ellos, los que me inspiraron a escribir esto, estoy orgulloso de la clase de persona que forjaron, y de las vivencias en el barrio con mi viejo (aun no sirvan como ejemplo). Admito que no tengo demasiada relación, pero así como se puede joder, también se puede estar en las malas; con lo que pasó ya hace un mes atrás me dí cuenta de lo puros que son. Gracias, y disfruten... que nada se los impide.
P.D.: Grupos de amigos hay millones, pero siempre los nuestros son únicos.

domingo, 25 de agosto de 2013

Una más del montón

Son casi las 5 de la mañana, el insomnio va perdiendo ventaja. Recostado, intentando llegar a un estado de relajación mediante una leve música. Oscuridad absoluta, salvo el resplandor que ocasiona este aparato, que de por si ya me enceguece. Digamos que, tratando de conciliar el sueño, ¿no?
Mejor no hablar de ciertas cosas, decía un maestro. Y si debería seguir su consejo, tema "emociones" dejémoslo ahí. Estuve todo el día sin hacer nada, sólo respirar. No sé cuanto tiempo voy a permanecer así, es agotador.
Mirando, observando, me dí cuenta de que soy uno más y en verdad algo extraño tengo. Todavía espero saber qué, pero todo a su debido tiempo. No pretendo adelantar las cosas, siempre me fue mal de esa manera. Si pudiera cambiar algo, cambiaría mi mente tan vulnerable y susceptible.
Suenan las campanas, ya son las 5. ¡Qué rápido pasa el tiempo, no?

martes, 20 de agosto de 2013

Suicidio's

En realidad, ¿cómo sabés si en verdad estoy, soy yo, o quién soy?
Porque, yo pude (de hecho, lo hice [y varias veces]) haberme suicidado. Y cuando me refiero a esto, hablo sobre un suicidio moral quizá. No necesariamente deba dejar de "vivir" (cuerpo físico) para cometer un suicidio. Tal vez haya matado a una persona en mí, dentro de mí (mismo).
En fin, no es la primera vez que sucede algo de estas características, sólo quería anotarlo por aquí.

domingo, 11 de agosto de 2013

Nota ciudadana

Hoy es un día especial: voto por primera vez. Así debería de ser para todos los que están en la misma situación que yo, porque denota la democracia, aunque se puedan cuestionar varias fallas (que de hecho, cuestiono con ímpetu).
Sí, ya sé. Hay muchas cosas que se podrían discutir, sea sobre gobierno, elecciones, promesas sin cumplir, corrupción, etc. Pero más allá de todo, podemos y tenemos el derecho de elegir a quien o quienes queremos que nos representen, y eso está bueno. Para mí, por lo menos, es lo correcto.
Así como también preocuparse, instruirse, informarse sobre que proponen los partidos e identificarse con alguno/s de los candidatos, aunque no fuera en un total acuerdo. A veces no se puede tirar para un solo lado, hay que ser abierto y, sobre todo, honesto

Yo sé que a muchos les molesta, hasta tal vez me incluya pasado los años, pero en este día los protagonistas somos nosotros. No dejemos que nos manipulen, votemos a conciencia. Porque a fin de cuentas, el verdadero poder es del pueblo.

lunes, 5 de agosto de 2013

Telegrama del tormento

Despertar y sufrir.
Dormir es lo único que calma, por el hecho de no estar consciente.
Suerte que ya me acuesto.

El dolor no se diluye, permanece.

Levantarse con desgano, sin hambre ni sed.
Muecas y mirada baja.
Suspiros profundos, con toda naturaleza. 
Ningún pensamiento invade, hasta me cuesta escribir.
Lo triste continúa, afligido estoy y estaré un buen rato porque, yote sigo queriendo.

Media anécdota

Fue entonar esos acordes, tocar esas notas, y que se abriera paso para la cascada proveniente de mis dos cristales más preciados. Una bonita canción, lo afirmo con todo mi corazón. En este caso, penoso; por lo que significa para mí y el tiempo que transcurre ahora. Pero sí, gracias por eso también. 

No pasa un segundo en el que no suceda algo que me traiga a tu persona. Ultra sensible tal vez, no lo sé. Y son detalles mínimos en la mayoría de los casos, que en otro momento seguro paso por alto. Todo está en sintonía para hacerme recordar y ponerme mal.
En estos días, lo más placentero es dormir. De hecho, no estoy consciente y puedo llenarme de paz. Al despertar tengo un par de minutos, donde todavía estoy medio dormido, de calma. Luego es como si me conectara al mundo y empiece a estallarme la cabeza.

sábado, 3 de agosto de 2013

Relato del yo actual

Los rasgos de la cara no se distinguen, no hay una expresión concreta. Los ojos sutilmente inflados, mirada perdida. Cansancio fantasma, y dolor real, como todo lo que siento desde el comienzo por vos. Cuerpo débil, prácticamente echado y sin apetito alguno. La oscuridad y la soledad me dejan en obviedad al quebrarme en llanto: estoy triste.
No hay nada más devastador que estar así, caído, cabizbajo, deprimido. Se siente como un vacío en el pecho, que termina contrayendo los músculos del tórax, piernas, etc. y culmina en los de la cara, produciendo el llanto. Límite donde ya no hay nada más que hacer, salvo llorar y llorar.
Una voz en mi mente me castiga verbalmente, hecho que aumenta el caudal de lágrimas. Para colmo, al no tener una mente estable, y tener todo en la superficie, se amplifica la dificultad del arduo proceso de restauración interna.
Escuchar ciertas canciones estratégicas, para encontrar la comprensión que ninguna persona puede igualar. Eso sí, puede que se agrave el tema del llanto, llevándolo al extremo; donde éste se torna aún más triste, desesperado y sonoro. Porque las letras, las melodías, penetran en mí, manifestando lo anteriormente descripto.
Pegarle a la almohada, al colchón, son cosas que también se desencadenan por la angustia. No encontrar algo, caminar por la casa, mirar cualquier cosa en la tele, y conmocionarse porque sí. Aunque en realidad, es por varias razones, mezcladas, y la que dinamitó fuiste vos.
En cada palabra, oración, y hasta párrafo, se me hace una pausa que, dependiendo del tamaño de lo mencionando, trae consigo pensamientos diversos. Casi que paralizan, no muy eficazmente, por lo que implica estar así. Una emoción concreta, sea cual sea, no me dura constante ni un segundo. Sin embargo, la que predomina es la del dolor, tristeza, angustia, melancolía, depresión, desazón.
Al escribir, sacio una parte de mí, tranquilizando ciertos puntos de mi mente. Esto no quiere decir que escribiendo se cura todo. Sólo dejo constancia de lo que vivo en este preciso instante, para mí en un futuro, y para alguno que pase por ahí.
La verdad es que tenía un soporte, una contención con tu persona, y saber que no será así es lo que hace que escriba esta frase con los ojos llenos de lágrimas, mientras la vista se pone borrosa y ya no sé si acierto en lo que quiero decir.
No me había soltado tanto, aunque no pareciera, con alguien, y sin darme la oportunidad de reafirmarlo cara a cara; eso es lo que más me duele, tanto que me muerdo por dentro, deformando todo el rostro, como cuando se llora de tristeza.
Todo lo que perciben mis sentidos, relacionado con la parte emocional, me retrae a vos y quiebro. Y lo más triste, valga la redundancia, es que no estoy exagerando en ninguna parte del relato, es tal cual está expresado.
Se me vino a la mente el día en que te escribí, y el que te leí… no sé cómo seguir.

viernes, 2 de agosto de 2013

Sin palabras - Con dolor

Estoy triste. No lo voy a hacer extenso, sino breve.
Estoy inmerso en una profunda desazón, tal es así, que lloré bastante. También porque se me vino todo encima, lo vivido y sufrido en estos días.
La panza quedó a un lado, ahora duele más el corazón de las emociones. De cama, se podría decir. Lugar que recibió mi más sincera manifestación de dolor y angustia.
En fin, se volverá tortuoso, y dificultará mi lenta recuperación. Nada más por ahora, sólo sé que he vuelto a perder.

sábado, 13 de julio de 2013

Picture + Diminutive

Como empezar, no lo sé. Tal vez así. Voy a tratar de ser coherente en lo que queda de acá hasta el punto final. Me va a costar, pero lo intentaré.
Cuantas cosas lindas últimamente, nuevas también. Empezando por abajo, por la nada. Llegando al momento en donde pensás si saludar o no, muy difícil para mí (y para vos). Cuando no sabés si está demás algún gesto, o palabra. El principio siempre cuesta.
A medida que pasan los días, la presión aumenta. La expectativa ¡Ni te digo! Esperar a verte son muchas emociones juntas, desde las más primitivas, hasta las fusiones más raras que puedas imaginar. Cuestión, se podría decir pendiente.
Pendiente de lo que hacés, dejás de hacer, querés o no hacer, y así. Ya no es solo una razón básica (¿Obligación?), sino una mucho más elaborada, el deseo (de ir). Y robar un roce, no importa como sea, solo uno. Más también, pero uno basta
Basta para alegrarme el día, no tenés idea como. Yo te voy a explicar. Es decir: -Listo, hoy estoy completo-. Y se dibuja una sonrisa por dentro, que a veces sale al exterior sin querer. Otra cosa, lo de los nervios no te hagas drama, es un buen síntoma
En el momento en que te vas acercando, se me va el aire interior, todo. Hasta que quedo yo solo, y el corazón dale que va. Te alejás y el sistema vuelve a la normalidad. Descompaginás mi mundo. A tal punto que no lo puedo disimular, ya no más.
Se me complica escribir, hablar, etc. Otro muy buen síntoma. Me quedo paralizado, mirá toda la repercusión que tenés en mi. Pero también me gusta estar así. Diferente, vos también. Interesante, sos. ¿Y si adelantamos la fecha? 
Esto no es todo lo que puedo llegar a sentir, es lo primero que puedo llegar a transcribir si quiera. Todo lo que quieras saber, poco a poco te lo voy a poder transmitir. Igual me gustas hacer esto, me haces bien.

jueves, 4 de julio de 2013

No hay nada importante

Hace bastante que quería plasmar algo, lo que sea. Pero no tuve tiempo, tampoco ideas, ni descanso. Y la mente no pasa por un momento de inspiración, todo en contra. En fin, trataré de ir deshilachando lo que avecine en el tiempo.
Por el momento nada, no encuentro algo puntual como para decir: -¡Hey, esto que pasó fue fenomenal!-. Nada, cero. En momentos como este, para mí es como si se vaciara uno mismo y comenzara a purgarse
Me importa poco la repercusión, total yo de esta manera me descargo (de a poco). Soy consciente de que si tuviera alguna cosa seria, no lo haría público aunque no sea masivo. Entonces todo lo demás concuerda con este fin. 
Cambiando un poco de tema, una novedad, por así decirlo, es lo que sucede en el ámbito de las relaciones personales. Nuevas obvio, ¿Qué sino? Muy bien, pero lo último me preocupa bastante. No se lo deseo a ningún par mío, hablando sobre edades y esas cosas.
Bueno, supongo que no tengo más nada que agregar a un pobre intento de, ¿"Plasmeo"? Ah sí, una pelea, pero la verdad me importa poco. Fuiste, y vos perdiste.